Las novelas que se vuelven películas

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altEs 1895, en París. No hacía tanto que funcionaba el llamado “caballo de hierro”, el tren, gracias a la Revolución Industrial que nació en el Reino Unido y se iba propagando poco a poco en muchos países del mundo. Paralelamente, el cine daba sus primeros pasos de la mano de los hermanos franceses Lumière, que proyectaron ese año, en París, L’arrivée d’un train en gare de la Ciotat”

 

 

Es 1895, en París. No hacía tanto que funcionaba el llamado “caballo de hierro”, el tren, gracias a la Revolución Industrial que nació en el Reino Unido y se iba propagando poco a poco en muchos países del mundo. Paralelamente, el cine daba sus primeros pasos de la mano de los hermanos franceses Lumière, que proyectaron ese año, en París, L’arrivée d’un train en gare de la Ciotat”. Al otro lado del mundo, ante tanta máquina infernal, no es de extrañar que los espectadores rusos se aterrorizaran ante la imagen de un tren que amenazaba con precipitarse sobre ellos con rapidez. Pero lo más interesante es que estos asistentes rusos relacionaron esta escena con el final de la obra del célebre escritor León Tolstói, Anna Karenina, publicada casi veinte años antes, en 1877.  

 

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La literatura tenía gran prestigio en la sociedad del momento y el cine no podía competir con ello. De esta manera, los primeros cineastas tuvieron que recurrir a los libros para poder armar sus historias y narraciones. Así, desde los comienzos del cine, ha existido siempre la tendencia de asociarlo con la literatura, tanto por parte de cineastas y críticos como por parte del público. Más de un siglo después de su nacimiento, All Quiet on the Western Front (Sin novedad en el frente, Lewis Milestone) conseguía, en la segunda edición de los Premios Oscar de 1930, dos estatuillas. Era la primera adaptación que conseguía un Oscar.

 

Pero esta inclinación de los directores de acudir a los ejemplares escritos para elaborar sus films no hacía más que empezar. Ochenta y cinco años después, las adaptaciones y películas basadas en novelas siguen ocupando un lugar importante no solamente en las carteleras y taquillas de cine, sino también en importantes premios cinematográficos. Prueba de la gran recepción social de adaptaciones son las famosas sagas de Harry Potter, escritas por la británica Joanne Kathleen Rowling que se llevaron al cine entre 2001 y 2011, y El señor de los anillos del filológo también inglés Tolkien estrenadas entre 2001 y 2003 (luego seguirían con la más reciente trilogía de El Hobbit, entre 2012 y 2014). Así, los cineastas han seguido y siguen acudiendo a las obras literarias para convertir la palabra en imagen visual.

 

En los últimos cinco años, las adaptaciones con mayor reconocimiento en los Oscar han sido: Precious (Lee Daniels, 2009) y Crazy Heart (Corazón rebelde, Scott Cooper, 2009), La red social (The Social Network, David Fincher, 2010), La invención de Hugo (Hugo, Martin Scorsese, 2011), Lincoln (Steven Spielberg, 2012), Los miserables (Les Misérables, Tom Hooper, 2012) y La vida de Pi (Life of Pi, Ang Lee, 2012). La invención de Hugo y La vida de Pi, con cinco y cuatro Oscars respectivamente, fueron las grandes protagonistas de 2012 y 2013. Las dos historias, basadas en novelas de aventuras, se han distinguido por su magnífica fotografía y efectos visuales. Además, en ambas cintasencontramos guiños o referencias tanto a la literatura como al séptimo arte: el padre de Hugo lo lleva constantemente al cine y adora las proyecciones de Georges Méliès, Hugo es descubierto por una niña que adora leer… En cuanto a La vida de Pi, el Pi Patel adulto cuenta la increíble historia que vivió cuando era adolescente cuando pasó más de doscientos días en alta mar solamente con la compañía de un tigre de bengala. Esta historia, su historia, servirá a un escritor canadiense para elaborar su nueva novela.

 

Ahora, a tan solo tres meses de la 88º edición de los Premios Oscar, la reconocida revista española Fotogramas elabora una lista de las 25 películas favoritas para obtener la estatuilla el próximo 28 de febrero de 2016. Once de estos films basan su guión en una novela: Marte (The Martian, Ridley Scott), El renacido (The Revenant, Alejandro González Iñárritu),La habitación (Room, Lenny Abrahamson), Carol (Carol, Todd Haynes), Steve Jobs (Steve Jobs, Danny Boyle), Brooklyn Brooklyn (John Crowley), La gran apuesta (The Big Short, Adam McKay), La chica danesa (The Danish Girl, Danny Cohen), Black Mass: Estrictamente criminal (Black Mass, Scott Cooper) y Trumbo (Trumbo, Jay Roach). En esta lista, sin embargo, no se incluye la recientemente estrenada In the Heart of the Sea (En el corazón del mar, Ron Howard), cuyo guión se inspira en la célebre novela Moby Dick del estadounidense Herman Melville. Tal vez puede ser una excusa para releer o descubrir este gran clásico de la literatura.

 

De esta manera, la presencia de las adaptaciones es importante y nos puede inspirar próximos regalos en esta época navideña consumista para los amantes de las dos artes narrativas que son la literatura y el cine, algunos libros que después serán llevados a la gran pantalla. Y es que es de conocimiento popular la premisa de que hay que leer primero el libro antes de ver la película. Hacer las dos cosas, en este orden para compararlas luego es lo más plausible. Además, la eterna discusión de si es mejor el libro o la película puede servir para llenar o complementar las largas conversaciones de sobremesa.  

 

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